22/4/09

Safinando

Artículo:

[Ángel Rigueira a 12 Septiembre 2007

El inimitable Marat Safin

marat

Es único, irrepetible. Y por ello, un imán para el público, esté en el número uno mundial o perdido por el ránking. Qué más da si gana o pierde, garantiza espectáculo. Puede bajarse los pantalones, pelearse consigo mismo, carcajearse del ‘ojo del halcón’, dialogar con un aficionado, prestarle la raqueta a un recogepelotas, lucir en su palco de invitados a unas espectaculares amigas.

Los puristas se echan las manos a la cabeza cuando malgasta su enorme talento. Ha ganado un Open de Australia y un Open USA, además de la Copa Davis. Ha reinado en el circuito. Para él, suficiente, sobre todo porque además su cuenta bancaria acumula ceros de los positivos. Sí, Marat Safin podría dar más en los torneos a nivel deportivo, pero la irregularidad forma parte de su genialidad.

Ahora resulta que le ha dado por irse un mes al Himalaya con un grupo de amigos. Hace lo que quiere, muchas veces ni siquiera su propio mánager (está bajo la égida del rumano Ion Tiriac) sabe dónde se encuentra. Esta vez sí. Más preocupado estuvo hace unos años, cuando el ruso que creció como tenista en Valencia desapareció durante semanas. Vagó por Estados Unidos junto a su amigo y ex tenista Denis Golovanov. Sin rumbo fijo, a golpe diario de mapa. Improvisando. Sazonó la acampada con la pesca.

Cargó baterías, y vuelta a la pista. Igual un día ni siquiere regresa. Pero existe la misma posibilidad de que lo deje de que cace algún torneo importante en un instante de inspiración y ganas. Con Marat Safin nunca se sabe qué pasará en el próximo segundo. Es su encanto, igual de imprevisible se muestra en el deporte, hoy en día tan cargado de frías máquinas que no transmiten nada a los aficionados.

Él no necesita imitar a nadie ni tampoco puede ser imitado. Marat Safin sólo hay uno.]


Pues andaba yo por Barcelona, cuando me dije a mí misma: "¡Coño! Este año quizás pueda ir al Godó." Hace dos años, mi señora madre vino durante esa semana a Barcelona, a ver tenis y más tenis durante todo el torneo, y tuvo el gesto de comprarme una entrada para el Jueves.
Así que nada... tardé un poco en hacerme con las entradas de este año, por lo que solo pude hacerme con unos tickets para el lunes y el martes. Hoy, al ser un gran día (han jugado ya Nalbandián, Nadal... y jugará Verdasco y Feli López), estaba ya todo agotado. Pero bueno, no me puedo quejar, porque he estado dos días viendo tenis, a pesar del tiempo que nos ha hecho (y dentro de lo que cabe, hemos tenido mucha suerte).

Hace dos años, justamente ese jueves, tuve la oportunidad de ver a Marat Safin en directo. Ayer, volví a verlo. Y otra vez, volvió a perder. Es una lástima, porque el tío, como dice el artículo, es inimitable. Cuando tiene un buen día y usa la cabeza, ver jugar a este tío es impresionante. Me acuerdo de aquel año que ganó en el Mallorca Open, cuando todavía no se habían dado cuenta de que el torneo les hacía perder dinero. Y cuando abrió la boca y empezó a hablar un español perfecto. El tío nació ruso pero desde los 14 años ha estado viviendo en Valencia... Y creo que le hace una mezcla bastante peculiar, porque... por muchos años que ya haya pasado en España, sigue siendo más ruso como el que más. Hay gente que admira su temperamento. Cuando afirman que hoy en día, hay mucho tenista frío, ahí está todavía Marat Safin tirando aún su raqueta, hablando con el público, o echándole la bronca al árbitro. Bueno, estar todavía... Hasta lo que dure el 2009, porque el chaval, finalmente, se retira. Después de aquellas nueve semanas en el nº1 de la ATP durante el 2000... Después de idas y venidas... De partidazos sublimes y partidazos bochornosos... el buen hombre se retira. Yo no puedo decirlo mejor que Angel Rigueira, el que firma el artículo. Marat Safin solo hay uno, y se le va a añorar. He tenido la suerte de verle ayer en directo. Es una pena que no fuera un buen día para él (tenía problemas con el cordaje de casi todas sus raquetas y los muslos le daban problemas), pero al menos nos dio un momento agradable (la horrorosa dejada que hizo Mónaco, de la cual ambos se rieron e intercambiaron una broma [-Qué buena!!(Safin) - ¡¡Parate, que luego te la enseño!!(Monaco, que es argentino], y luego el resto al revés de Safin, que se fue al garete y soltó algo así como "Ese también era bueno") y, dentro de lo que cabe, un partido interesante.

Estos dos días, viendo el tenis con un amigo que nunca se ha parado a ver demasiado este tipo de deporte, me ha hecho un comentario bastante certero, a lo largo de todos los partidos que hemos visto: "Siempre vas con los temperamentales". No me gusta el jugador frío. Me gustan los tipos como Safin.

Aunque como está comprobado, Safin solo hay uno. Uno, y muy grande.



2 comentarios:

Iriel dijo...

Me encanta que te encante el tenis ^^ Yo no entiendo nada...

Hloke dijo...

Safin da miedo en esta foto!! xDDD